El oro subía este miércoles, respaldado por un dólar más débil, mientras los inversores evalúan las presiones inflacionistas derivadas de los nuevos ataques en Oriente Medio y esperan datos clave sobre los precios en busca de pistas sobre las perspectivas de política monetaria de la Reserva Federal.
A las 11:16 GMT, el oro al contado ganaba un 1.1%, hasta los 4,401.6 dólares por onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en diciembre avanzaban un 0.1%, hasta los 4,445.3 dólares.
El dólar declinaba en la sesión, abaratando el lingote —cotizado en el billete verde— para los compradores extranjeros.
"El oro está recibiendo un amplio apoyo gracias a la debilidad del dólar y a las compras técnicas, repuntando desde su media móvil de 100 días", afirmó Lukman Otunuga, analista de investigación sénior de FXTM.
"El oro y el petróleo no siempre evolucionan al unísono, y la evolución de los precios de esta semana es un buen ejemplo de por qué, incluso con la ruptura del Brent por encima de los 100 dólares. La debilidad generalizada del dólar está contrarrestando la presión hoy, y la dirección a corto plazo del oro vendrá determinada en última instancia por los datos de inflación de esta semana", agregó.
Los inversores están a la espera del informe del Índice de Precios al Productor (IPP), que se publicará mañana jueves, y el del Índice de Precios al Consumo (IPC), que se conocerán un día más tarde.
Según la herramienta FedWatch de CME, los operadores ven una probabilidad del 60% de que se produzca una subida de las tasas de interés en la reunión de política monetaria que celebrará la Fed la próxima semana.
En otros metales preciosos, la plata al contado ganaba 1%, a 66.3 dólares por onza; el platino avanzaba 2.2%, a 1,852.69 dólares; y el paladio subía 0.2%, a 1,351.37 dólares.